Consejos para un control de plagas en Barcelona sostenible

El sector del control de plagas en Barcelona ha visto un extraordinario desarrollo en los últimos años, motivado en gran medida por el crecimiento urbano, que ha ido creando una cada vez mayor necesidad de enfrentarse a un abanico de amenazas creciente. 

Muchos estudios apuntan a que el calentamiento global ha provocado que nuestro país haya visto proliferar plagas que se creía erradicadas o a las que nunca habíamos tenido que enfrentarnos con anterioridad, caso de la cucaracha americana o el mosquito tigre (mucho más virulento y agresivo que el mosquito común) y que ha sido la causa no pocos problemas en Cataluña en los últimos años.

La Asociación Nacional de Empresas de Control de Plagas (ANECPLA) ha detectado, por ejemplo, una cada vez mayor presencia de nidos de la vespa veluntina, también conocida como avispa asiática y una de las variedades más peligrosas para las personas.

Recomendaciones para el control de plagas en Barcelona

Especialmente en el caso de especies como la mencionada vespa veluntina, la higiene y no dejar al descubierto alimentos o restos de comida puede ser un buen punto de partida a la hora de evitar una plaga. En este sentido, la prevención es una herramienta mucho más eficaz que cualquier otra.

Cuando este punto falla hay que tomar medidas. Otro consejo es no intentar hacer el trabajo uno mismo, pese a que se haya documentado de manera intensiva.

Acudir a los profesionales

De lo anterior se deduce la imperiosa necesidad de solicitar la ayuda de profesionales y empresas especializadas en el caso de que la presencia de una especia invasora sea patente e inevitable. De acuerdo con las recomendaciones de ANECPLA, la empresa contratada debe realizar un diagnóstico completo de la situación y el tipo de plaga al que nos enfrentamos. En un segundo momento determinará los productos y técnicas empleadas e informará de ello al cliente.

Del mismo modo es necesario que la firma asegure que va a llevar a cabo un seguimiento posterior orientado a garantizar la eficacia de los trabajos que asegure que la plaga no vuelve a reproducirse.

En este sentido, no está de más que la empresa a la que se acude desarrolle una política sólida de sostenibilidad. Empresas de este sector como Desla, a lo largo de los años, han establecido una firme política de cuidado medioambiental dirigida a minimizar el impacto que sus productos y procedimientos tienen sobre el medio ambiente y la salud de las personas.



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