El salto en caída libre que pasó a la historia

Poder volar como las aves ha sido, es y será siempre uno de los deseos del hombre. Sentir esa sensación de libertad y el viento en la cara son dos de las cosas que han experimentado aquellas personas que, desafiando a la gravedad, se han animado a saltar en caída libre.

Uno de los saltos en caída libre que han pasado a la historia es el que realizó hace aproximadamente un año el austriaco Félix Baumgartner, la primera persona en saltar desde la estratosfera terrestre. En la caída llegó a registrar velocidades superiores a los 1 mil kilómetros por hora y, tras perder el control durante unos momentos, abrió el paracaídas a 6 mil metros de altura.

Con ese salto, Baumgartner logró batir cuatro récords, y uno de ellos fue el de convertirse en el primer hombre en superar la velocidad del sonido. Envidia sana y una gran admiración fue lo que sentimos el resto de personas, sentadas en nuestros sillones, al ver al ‘primer hombre supersónico’ realizar tal hazaña.

Una emoción muy parecida, pero a menor escala, es lo que experimentan los apasionados del paracaidismo. Se trata de una actividad deportiva que cuenta con un gran número de adeptos que califican como placentero lo que se siente al flotar en el aire, entre las nubes, mientras se realizan los saltos en caída libre.

Se dice que los saltos en caída libre sin la ayuda de ninguna máquina causan placer y bienestar al volar con los brazos y las piernas libres, algo que puede probar todo aquel que lo desee, ya que se trata de un deporte para todos los públicos.

En Madrid, existen varias empresas que ofrecen esta posibilidad y que a animan a los menos atrevidos a probarlo, sin necesidad de noción alguna ni experiencia. Eso sí, con toda la seguridad del mundo. Saltaenmadrid.es, por ejemplo, es una de ellas y te permite realizar cualquier salto, siempre unido a un instructor titulado que se encargará de todo mientras tú te dedicas a disfrutar.  

¿Has saltado ya?



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