Láser para la presbicia

La presbicia, más conocida como vista cansada, es un defecto de los ojos que suele aparecer a partir de los 45 años. Esta patología ocular provoca dificultad para ver de cerca. Su origen está en la reducción del poder de acomodación del ojo, que causa una merma en la capacidad para enfocar objetos situados a una distancia corta.  Los síntomas progresan hasta los 60 años.

Así, la lectura se vuelve una tarea cada vez más difícil, por lo que las personas afectadas por presbicia tienen que alejar los textos a una distancia superior a 33 centímetros para poder leerlos correctamente. Los síntomas se perciben con más intensidad cuando hay una luminosidad escasa y en las horas finales del día. Por este motivo, la amplia mayoría de la población que se encuentra en esa franja de edad precisa de gafas o lentes de contacto para ver de cerca o tiene que someterse a cirugía láser de presbicia.

Las gafas con lentes convexas permiten una visión normal. No obstante, si existe otra dificultad en la visión, como la miopía, será necesario usar dos gafas distintas, unas para ver de cerca y otras para la visión a más distancia. Otra opción es utilizar lentes bifocales o multifocales progresivas. Asimismo, las lentes de contacto bi o multifocales también ofrecen una solución a la vista cansada. No obstante el tratamiento más recomendable es la cirugía láser de presbicia. Se trata de una alternativa totalmente segura para atajar este problema.

Existen dos posibilidades dentro de las intervenciones quirúrgicas para remediar la vista cansada. Una es la colocación de una lente intraocular. En esta intervención, se extrae el cristalino y se sustituye por una lente intraocular multifocal. Esta operación es habitual en pacientes que se someten a una intervención de catarata y luego no quieren utilizar gafas para ver de cerca. Se trata de una operación sencilla y que, llevada a cabo por profesionales como los de la Clínica Ávila, no suele presentar complicaciones.

La otra opción es realizar cirugía láser de presbicia sobre la córnea. Con el láser, se adapta un ojo para ver de cerca y otro de lejos. Asimismo, es posible tratar la córnea para que actúe como una lente bifocal o multifocal, aunque se trata de una técnica más compleja. 



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